Dios atiende en CABA
Matías Primo lanza dos discos, música hecha con árboles

MATÍAS PRIMO es músico, cantante, productor y artista electrónico argentino. Acaba de lanzar Light Sounds In The Trees y Trees Embrace The Night, dos álbumes integrados por 12 temas cada uno que ya se encuentran disponibles en todas las plataformas.
El artista desarrolla un concepto en torno a la relación entre árbol, frecuencia, naturaleza y música.
La idea parte de la actividad bioeléctrica de los árboles que puede ser captada, transformada y traducida mediante la tecnología. De esta manera, la naturaleza deja de ser solamente el escenario donde ocurre y comienza a formar parte de cómo la música es creada. El árbol no es solamente una imagen dentro de la obra. Es parte de la obra. Sus señales eléctricas se integran con la propia expresión de Matías, su composición, el piano, la voz, la producción y sus decisiones como artista. Así, la música surge de la interacción entre la información proveniente de los árboles y la interpretación humana.
La idea comienza a partir de la actividad bioeléctrica de los árboles que puede ser captada, transformada y traducida mediante la tecnología. De esta manera, la naturaleza deja de ser solamente el escenario donde ocurre y comienza a formar parte de cómo la música es creada. El árbol no es solamente una imagen dentro de la obra. Es parte de la obra.
Matías se encuentra expandiendo su universo artístico y electrónico a través de distintas formas de creación y escucha. En esta etapa lanza contenido de música Ambient, a través de dos discos que marcan parte de su identidad artística y de una búsqueda sonora vinculada a la percepción, las texturas, las frecuencias y la experiencia de escucha. También se suman playlists y contenidos audiovisuales (50 horas de música Ambient, incluyendo algunas con meditaciones guiadas en castellano e inglés), pensados para acompañar distintos momentos, mientras desarrolla y registra nuevas canciones electrónicas, con una propuesta más dinámica y energética. Así, el Ambient y la Electrónica conviven dentro de un mismo universo, capaz de integrar música, naturaleza, tecnología, imagen y experiencia. Un universo en constante expansión, donde cada elemento pueda aportar una nueva forma de conectar.
ORÍGENES:
A los 20 años, la relación de Matías con la música y la naturaleza comenzó a transformarse al fusionar la escucha de música en espacios naturales. De esa manera descubrió una percepción diferente y una forma de amplificar su sensibilidad que lo llevó a una respuesta existencial, y a entender que no hacía música porque sí, sino para sentir y sentirse vivo.
Mientras desarrollaba su carrera como cantante melódico, esa experiencia se convirtió en una búsqueda: desarrollar sensibilidad a través de la música y la naturaleza y encontrar una forma de transmitir esa sensación de volver a la naturalidad, detectar las señales y recuperar una percepción dormida por el ruido cotidiano.
En 2015, un encuentro especial con 7 Árboles en Miami le reveló una tecnología capaz de captar la actividad eléctrica de los árboles y transformarla en información sonora. Ese momento le permitió comenzar a llevar a la música parte de aquel sentir intangible y se convirtió en el punto de partida de lo que desarrolla actualmente.
Matías no es un meditador, un gurú ni un activista o ecologista. Es un artista que encontró en la música una forma de explorar aquello que siente, y en la naturaleza un campo donde esa percepción se vuelve más profunda. Transmitir esa experiencia a través de la música y desarrollar sensibilidad es su propósito eterno.
La estrategia para el desarrollo de MATÍAS PRIMO incluye experiencias musicales de distintas escalas y formatos de streaming: desde propuestas íntimas y contemplativas hasta experiencias electrónicas de mayor intensidad con la tecnología como parte de la interacción entre música, imagen, espacio y las señales provenientes de los árboles.
Documentar de forma audiovisual viajes, lugares, árboles, procesos de experimentación y creación. Una narrativa que permita mostrar no solamente el resultado, sino también el mundo que existe detrás de cada obra y construir una identidad visual propia alrededor del proyecto. Llevar la propuesta a espacios naturales, con festivales, instalaciones y encuentros especiales, hasta la creación de un festival propio, nacido de todo este universo.
LA RESPUESTA ESTÁ EN LA FRECUENCIA
La Tierra tiene una frecuencia de resonancia natural llamada Resonancia Schumann — aproximadamente 7.83 Hz. Es la vibración electromagnética del espacio entre la superficie terrestre y la ionosfera, generada principalmente por tormentas eléctricas. Los árboles, como organismos vivos conectados a la tierra a través de sus raíces, conducen bioelectricidad a frecuencias muy bajas — en rangos que oscilan entre 0.1 y 10 Hz, solapándose directamente con Schumann.
El cerebro humano en estado de meditación, descanso profundo o conexión con la naturaleza opera en ondas alfa y theta: entre 4 y 12 Hz — exactamente el mismo rango. El punto en común es ese: los tres sistemas oscilan en el mismo rango de frecuencias bajas.
No es metáfora. Es física. Cuando una persona se sienta bajo un árbol, respira lento y se silencia, su actividad cerebral literalmente se sintoniza con el mismo rango en que vibran el árbol y la Tierra. Esto tiene una dimensión poderosa: grabar la bioelectricidad del árbol a 432 Hz no es solo una elección estética, es anclar esa señal biológica real en una frecuencia que el cuerpo humano puede recibir como coherente, y no “evoca” conexión con la naturaleza, la produce físicamente en el cuerpo del asistente.




